Sale casi como aquella vez con el canasto en la mano
izquierda, oscilando al ritmo de su caminata. Lenta, puede que lenta.
Avanza por el sendero arrancando ramas de los árboles;
llega a un claro y se sienta a caer con el sol,
más
tarde se observará en la fogata -con la piel de fajina- acercándose a las llamas hasta sentir la respiración detrás del ombligo.
Y
parece que lo nombra esta luna/
él no vuelve de sus tripas colgando, nadie vuelve aunque mil lunas aullen a la tierra,
Ella
se muerde los labios
gimotea su alféizar
Ella
no se duerme (y en su vientre dormita),
no sin
antes despojarse un pelo de la lengua, -o la simiente llenando su memoria-, esperar
las contracciones; desatar la caperuza y camuflar el líquido
como el leñador borrara la sangre del filo,
ríe del hombre -tenazmente humano-
que creyó salvarla del animal y no hizo más que robarle su primera víctima,
a una feroz niña del bosque.
Nunca creí que Caperucita fuera inocente; esa mentirosa con falda corta y roja sabía muy bien lo que se traía entre las piernas...
ResponderSuprimirY el lobo... el lobo que ronda esta entrada resulta irresistible.. =)
Un beso peligroso ( o dos)
La mayoría de los lobos resultan irresistibles (o mejor dicho irreductibles); será que nos recuerdan que todos somos séptimos hijos de un Dios ausente.
SuprimirNo, caperucita nunca me resultó creíble; incluso su declaración por la abuela desaparecida siempre dejó muchas dudas al comisario del pueblo,
Te mando un beso de alfeizares y pólvora (o dos).
Espeluznante. Qué buena manera de poner en palabras otra visión de la conocida historia. Te felicito sinceramente. Un abrazo.
ResponderSuprimirMuchas gracias por la buena pupila, fue un intento de impostura (o algo así).
SuprimirUn abrazo, también sincero.
Escribas lo que escribas eres tremendo talento, gozo con tus diálogos, pero hoy disfruté mucho, la nueva versión de aquel antiguo cuento, yo no sé de donde sacas tanto ingenio...
ResponderSuprimirBesitos en el alma
Scarlet2807
Y yo no sé de dónde sacás tanta generosidad para ver lo que uno hace -intenta-; siempre es iniciático pensar las otras posibilidades de las cosas (de las cosas intangibles).
SuprimirBesos en el alma, un placer que pases por el reino.
Un ejrcico impresionante, Juan.
ResponderSuprimirBrillante reescritura del clásico. Me gusta mucho.
Un abrazo.
Creo que en la literatura tendría que haber más Covers, así como hay tantos en el ambiente musical... sería hermoso volver a escribir "Casa Tomada" o "El Principito", por ejemplo, con la mayor libertad posible.
SuprimirMuchas gracias por tu visita y generosidad.
Un abrazo.
Deberíamos poner a Caperucita bajo custodia. Se me hace una chica provocativa y peligrosa. Cuando nos demos cuenta, la vamos a tener encima y no va a haber leñador que salve a nadie, porque el muy ingenuo ya será obnubilado ante la niña.
ResponderSuprimirLeí la historia con una enorme sonrisa en el rostro.
Un abrazo Juan.
Que bueno eso; ojalá pudiéramos leer todas las historias con una enorme sonrisa en el rostro -sobre todo las propias-.
SuprimirSi, coincido con lo de Caperucita... Aunque temo por el pobre oficial que tenga que hacer efectiva esa custodia.
Respondí el comentario también con una sonrisa.
Un abrazo.
Admiro a las personas que son capaces de reinventar conceptos y lenguajes.
ResponderSuprimirMis felicitaciones.
Un abrazo, Juan.
Claro que sí, cualquier acto de reinvención es sublime. Te agradezco que le obsequies a mi trabajo esa magia y tan bellas felicitaciones.
SuprimirUn abrazo.
El hombre -tenazmente humano- que no deja de creer en lo que cree, debería tener en cuenta más a menudo que no todo es lo que parece. Todo puede sorprendernos, incluso un escritor cada vez que se deja escribir por sus relatos. Me pareció brillante, muy brillante, Juan.
ResponderSuprimirUn abrazo
Justamente, sería muy bueno que cada vez más se tenga en cuenta ese Nick tan acertado que vos tenés,,, reconociendo que los sentidos son la primera trampa, "vislumbrar" será el verbo de los comienzos.
SuprimirMuchas gracias por esa imagen del escritor que se deja escribir por sus relatos. Es muy tierna y esperanzadora.
Un fuerte abrazo!
¡Hola!
ResponderSuprimirA veces, solo a veces, la rueda se confunde, y jira descontrolada...
Saludos de J.M. ojeda.
Buena semana.
Y ojalá que esas veces ocurran más a menudo; dentro y fuera de nosotros mismos.
SuprimirBuena semana.
Me gusta por su originalidad.
ResponderSuprimirBesos y susurros cálidos
Gracias por venir, me gusta la calidez.
SuprimirUn abrazo, nos estamos comentando.
jajajaja buenísimo! Confieso que Caperucita siempre me gustó, pero ojo, me gusta porq va unida al lobo, la inocencia de ella es la muerte de él y la ferocidad de este la salvación de ella..¿quién de los dos es más feroz? ¿quién guarda y alimenta una bestia en su interior?
ResponderSuprimirProfundo como siempre Juan, chapeau!
Exquisitas palabras que cortan, diseccionan y desnudan.
;)
Y en ese sombrero que vos, tan generosamente te sacás, veo crecer una flor ;-)
SuprimirAsí como la luz, en su potencia y calidez, es indivisible de la oscuridad la inocencia va atada al momento en el cual se pierde.
Gracias por encontrar tanto en mis palabras, leer tus comentarios es una forma de volver a leer el texto (o de leerme por alguna primera vez).
Un gran abrazo hasta tu tierra mediterránea.
Siempre tirando puntas para todos lados. Vos también invitás a jugar con la imaginación.
ResponderSuprimir:)
Y este comentario también es muy lindo, nos vemos en la próxima ocurrencia ;-)
SuprimirHola Juan!!
ResponderSuprimirPero...qué le has hecho a Caperucita?? a esa dulce niña,que alegremente pasea por el bosque a casa de su abuelita??...jaja!!
Tremendo cuento,nos han contado de niños,ni el lobo es tan fiero(un simple perro solitario de los bosques)ni la niña es tan dulce,porqué si no iba sóla por el bosque?,pues porque quería escaparse de su casa y vivir aventuras,jaja.
Me ha gustado Juan y me he quedado con ganas de más!!
La música acompaña!!
Un abrazo,querido amigo!!!
Y gracias por tus palabras en mi blog siempre.
Por nada, las palabras que dejo en tu blog son una respuesta a lo que me dan tus entradas (y tus comentarios aquí), así que no hay nada que agradecer. Es puro placer para mí.
SuprimirSi, parece que ni Caperucita se ha salvado de la penumbra de alguna de mis pupilas. Me encantó esa imagen del lobo como un perro solitario y ella como una niña curiosa y huidiza... (Fíjate cuanto lío pueden hacer un par de adjetivos y dos soledades).
En mi humilde opinión la música es fundamental con esta entrada, sinceramente es que a mí más me hubiese llamado la atención.
Un enorme abrazo para vos con mucho cariño.
Juan, primero felicitarte por este nuevo look a tu casa. Me gusta mucho. La presentación ya promete que los textos que vayas publicando van a ser grandes. Sobre éste mismo, me sorprendió la forma y el lenguaje. Esa caperucita "asesina" sorprende,aunque ya intuía algo. Eso de caminar sola por el bosque, que no le tema al lobo y que no se sorprenda de lo cambiada que esta su abuela... son rasgos típicos de una mente algo siniestra.
ResponderSuprimirMe gustó.
Sigue así.
Un abrazo fuerte.
Fue un lindo trabajo hacer la portada de este nuevo lugar; muchas gracias por apreciarla.
SuprimirNunca había pensado la sospechosa que era la historia original, tenés razón; son demasiadas "distracciones" para no pensar en una mente psicópata detrás de eso.
Un fuerte abrazo hasta Valencia.
Gracias por el incentivo en tu comentario.
no siempre somos lo que parecemos, y lo cierto es que oscilamos entre la ferocidad y la inocencia sin parar, no?
ResponderSuprimirme encantó mucho el poema (voy a llamarlo poema) sobre todo la primer imagen de ella arrancando las ramas en su caminar, y el fragmento desfragmentado del medio, me parece genialisimo!
beso grande :)
(desde mi bosque)
Sí, calculo que se torna complicado cuando queremos resumir nuestras orientaciones, implicancias o curiosidades en algún tipo de binomio, ignorando que la realidad humana -interna y externa- es más parecida al laberinto que al ping-pong. Siempre los adjetivos "feroz" o "inocente" nos van a quedar chicos y grandes al mismo tiempo.
SuprimirMuchas gracias por llamarlo poema, eso es una linda caricia a la tinta.
Un fuerte abrazo, desde otro bosque.
colorin colorado, un bello cuento ha terminado (o de repente, la historia de la feroz niña del bosque recien ha empezado). un abrazo, juan
ResponderSuprimirSi recién empieza mejor prepararse para las consecuencias porque esta niña parece una implacable exploradora (y no de las que venden galletas en las películas).
SuprimirUn abrazo Argentina-Perú.
Caperucita siempre fue mi favorita, se saltaba las normas.
ResponderSuprimirCon mucha inteligencia; porque no gastaba fuerzas enfrentando la norma, decía a todo que sí y luego hacía lo que ella quería,
SuprimirBienvenido.
eeehhh estoo, hola hermoso amigo, qué prefieres??,
ResponderSuprimiruna inocente puede acabar con un feroz,
o
una feroz puede acabar con un inocente,
¿En todos los ámbitos?, por supuesto.
Cambio pelo por caperuza ¿Si? o viceversa... Cuídate de la luna... en cualquiera de sus cuartos, todas son buenas para cortar leña... ja, ja...
PD: ya sabes... hace varias entradas que me propuse en el Jardín recuperar las postdatas, lo conseguí incluso a muchos os encantan y las usáis, y ahora, me he propuesto recuperar los ; y veo que tú también los aprecias... tienes 2 aullando.
PD2: la simiente era del leñador por agradecimiento??? juas, juas...
Bss luneros...
"En todos los ámbitos" ya me complica un poco la respuesta; pero me juego por la inocencia, creo que la inocencia mata a la ferocidad (es cuestión de tiempo y saber mirar, pero la inocencia acaba rugiendo mucho más fuerte).
SuprimirBesos hasta el norte, gracias por el apoyo.
Pd: no sólo me propuse recuperar los ";" sino también imponer las comas suspensivas ",,,"; seguiremos por aquí,,, luchando en la clandestinidad del lenguaje.
Pd2: Lo leí de nuevo y puede ser… aunque habría que ver a la hora exacta del parto; si la criatura sale muy peluda y con hocico o con un hachita en la mano ;-)
Te relookaste, eh?
ResponderSuprimirTe quedó divino.
Del vientre arrancaste a esa niña feroz de los fauces de un lobo ancestral e hiciste temblar al bosque en las entrañas de la tierra.
Sublime, como siempre, lindo.
Besos.
Qué placer verte comentando por aquí Eva; muchas gracias por la palabra "sublime”. Para alguien que piensa que existir es la más importante de las alquimias eso es un regalo, un profundo regalo.
SuprimirViste? En la peluquería me dijeron que el negro era el que más pegaba en esta temporada ;-)
Un enorme abrazo y besos de todos los días y besos de lunes también.
Nos estamos comentando.
¡Eres un genio! jejeje
ResponderSuprimirCreo que por allá, por los bosques del sur, muchas historias pueden ser recontadas. Ésta me gustó, pero, según dicen, el Bamby de Disney fue creado por aquellos lares, así que quiero uno nuevo, uno con sello Juan.
Un abrazo.
HD
Bambi: ese huérfano que se hizo adicto a los hongos y quizás buscando inconscientemente la madre que perdió terminó como "caballero de compañía" de señoras grandes de la alta sociedad,,, sin dudas una historia triste, siempre me pregunté cómo Disney se atrevió a contarla ;-)
SuprimirUn fuerte abrazo y suerte que me decís "genio", por un momento nomás llegué a creer que era una persona como todas. Terrible sensación, espero que no vuelva a suceder.
Como siempre, muy creativo y transgresor. Me encantó
ResponderSuprimirCariños
Hasta aquí llega el cariño, muchísimas gracias.
SuprimirUn gusto que te haya gustado.
Abrazo.
Impresionante reescritura del cuento. Yo también lo practiqué en un taller pero ...nuestra caperucita debía ser "drogadicta" , así que salieron unos engendros que no te cuento!!.
ResponderSuprimirBrillante el ejecicio. Un abrazo.
Pero pobre Caperucita, ahora me doy cuenta que nadie tolera su vida apacible, distraída, trágica y siempre inalterablemente inocente. Por eso algunos la drogan y otros le insertamos hormonas hasta en la sopa,
Suprimirme quedo dudando si somos nosotros los que le abrimos la reja del edén o es ella que lima los barrotes con la fiebre de su silencio.
Un abrazo, gracias por el brillo adjudicado.
Te atreviste con un clasiiiiiiiiiiiicoooooooo, eres la caña , genial, un artista de verdad!!Cada día me sorprende más tus relatos y creoooo que le voy pillando el truquillo jajjajajajajjajaja.Millllllllll besitossssssss genioooo!!!
ResponderSuprimirSiempre tan cariñosos tus comentarios, realmente toda esa luz llega hasta mí y viene de maravillas.
SuprimirNo sé si este intento mío se metió con un clásico o por años el clásico se ha metido con nosotros, entonces sólo atinamos a responderle.
No habló más, porque eso de “en defensa propia" acaba siendo una lógica complicada ;-)
Fortísimo abrazo!
Daddy dice que yo soy la niña feroz... que me falta la caperuza (y a propósito de aquello tengo una pic... prometo ponerla en el blog XD!!!!!!).... será????? jijijiji!! Pero bueno... esperemos que la neni quede satisfecha con el leñador por un tiempo, no????????
ResponderSuprimirYo no quedaría... hehehe ;)
Besooooooooooooooooooooooooooootes, Juan!
Y todos aquellos que visitamos vuestro espacio sin duda vamos a estar de acuerdo con tu señor; si hay una niña feroz en Blogger es aquella que reside en Lima…
SuprimirYa me voy haciendo una idea de la foto,,, ¡Dios salve a todos los leñadores que anden cerca!, jaja.
Un fuerte abrazo, nos estamos comentando.
holaaaaaaaaaaaaaa
ResponderSuprimirHolaaaaaaaaaaaaaaaaa,
Suprimirseguís sin conexión propia?
Por fin puedo acceder a tu blog,he tenido problemas con el tuyo y el de Marinel y gracias a Dios ya lo he solucionado.Repetiré mi comentario por enésima vez aunque ya no suene igual de fresco.
ResponderSuprimirGenial relato amigo Juan,como no podía ser de otra manera.Está claro que las apariencias engañan y lo acabamos de comprobar en tu relato pero he de decir que este leñador ha interferido en un cambio radical del clásico cuento y eso debería de pagarlo con creces,¿acaso pretendía impresionar a la joven niña?,al final le hizo un flaco favor dando muerte al pobre licántropo,espero que ese pelo de la boca sea del hombre que blandía el hacha.Y como no,el detalle de canasto en el lado izquierdo me ha parecido genial jeje,estos pequeños detalles dicen y enriquecen mucho la lectura,ya sabemos que la niña era diestra que es la mano con la que recoge la fruta jeje.Un abrazo patagónico campeón.
¡Ah!,se me olvidaba-¡ves lo que pasa con tanto repetir?-me ha gustado mucho el vídeo,una música muy envolvente que atrapa y cautiva,la imagen más negra que la boca de un lobo pero bien,no sé si es así o el ordenador del locutorio no lo detecta jeje,sácame de dudas.
ResponderSuprimirEl relato de la cabecera es impresionante jajaja,está claro que no se puede reinar correctamente mientras tus súbditos están todo el día enganchados a internet y actualizando redes sociales,el resultado es un pueblo hambriento y no solo literalmente hablando.La osadía de un rey que a últimas horas quiere pactar con unos ciudadanos que ya no le dan crédito alguno,la tragedia estaba servida.Juan,me parecen muy grandes los relatos tuyos,veo que en tu nueva etapa no has perdido calidad y genialidad,me alegra saberlo.Bueno,me despido amigo con un fuerte abrazo,sabiendo que esa pupila ya habrá dejado de rodar y alguien del séquito real estará usando su facebook como si nada hubiera o hubiese pasado.
P.D : Sigo sin ordenador pero al menos de momento puedo comentaros a todos,mi principal problema eras tú y Marinel y eso parece solventado a priori.
Que cierto que es eso amigo, me ha pasado algunas veces de perder comentarios y es realmente muy difícil volver a hacerlos... uno va perdiendo cierta espontaneidad y además siempre dejas algo afuera (como en este caso, je).
SuprimirYo también, leyendo las interpretaciones de los comentadores realmente comparto tu preocupación y quisiera que ese pelo sea del leñador (sería muy triste que por impresionarla, rescatarla o lo que sea que motivó la intervención de este hombre; haya dado como resultado la muerte de un amor, una cornisa, o lo que sea que fuese lo que había entre Caperucita y el lobo),,, no voy a hacer mayores intervenciones al respecto; puede ser que yo tuviera algún tipo de idea sobre la procedencia de ese vello pero ya lo he olvidado. Hay que hacer eso para seguir escribiendo.
Una gran verdad lo de la mano derecha, me rei mucho cuando leí eso porque fue una de las cosas que pensé cuando leí lo del canasto.
La música era así; son unos videos sin imagen donde se proyecta la letra de la canción. Como en este caso la letra sólo decía "lobo" el video quedó muy "vacío" pero lo que más me preocupaba era la cuestión auditiva.
Ya no se puede hacer nada sin esa cosa de Facebook y Twitter… pobre rey, ya todos sus súbditos son avatares de ellos mismos (y en un punto él también; “dime dónde reinas y te diré quién has dejado de ser”)
Mientras un ignoto frena bajo el zapato la pupila del rey yo me despido agradeciéndote que en las circunstancias en las que te encontrás te hayas hecho un tiempo para no sólo leer, sino también comentar mis intentos. Realmente me emociona mucho tu generosidad y hospitalidad.
Un gigantesco abrazo amigo!
¡Pero Juan! ¿Qué pasó aquí?... si me duermo más casi no encuentro ya el Blog. Por otra parte el cambio estético esta muy bien... Vaya Caperucita feroz. Ya que escribes de niñas terribles, te recomiendo una buena película si te es posible conseguirla, se llama "Hard Candy", a mi me sorprendió bastante, si la ves ya me contarás. Un abrazo amigo.
ResponderSuprimirPues si, hemos hecho algunos cambios (grandes cambios) en la estética y contenido. Terrible se puso Caperucita; ¡esa película la vi!, realmente me sorprendió mucho. Porque no sabía nada del argumento, la pesqué una noche en la tele y pensé que era otra de esas típicas películas tipo “misery” con algún toque más adolescente-sangriento y como ese género me gusta (me despeja la mente) la miré como quien sabe todo lo que va a venir… jaja, menuda lección me dio el director, quedé tan sorprendido como el fotógrafo…
SuprimirUn fuerte abrazo, que bueno que pases por acá.
Cada vez que uno lee a los clásicos siente que detrás de toda esa corrección, de esos finales felices donde todos comen perdices hay algo truculento, algo temible que almidona a todos, que los obliga a ser tan correctitos, tan mojigatos. Y si uno se pone filoso, se pueden encontrar metáforas deliciosas en cada párrafo. Pero esto te lo dejo a vos Autor.
ResponderSuprimirAbrazo pulenta!!
Muchas gracias por el nombre propio adjudicado,,, “Autor”, creo que eso me trae lindos recuerdos.
SuprimirEs cierto, siempre pensé que Charles Perrault regentaba un prostíbulo en París y los hermanos Grimm… mejor ni hablar de esos,
Abrazos con pulenteria Intendente, ciudadano ilustre del reino.
Vaya Juan! como me gusta este nuevo blog que te has sacado de la manga, muy muy original en el diseño, no le falta detalle, todo en su justa medida, y tan tuyo...
ResponderSuprimirEn cuanto a la entrada... me dejas con una gran sonrisa...
A ti es que lo habitual te resbala verdad? Has reinventado el cuento en donde la dulce niña no lo es tanto y el cazador metió la pata...
y es que, las apariencias engañan y estamos rodeados de lobos con piel de cordero, acechando en cada esquina, esperando la oportunidad exacta de convertirnos en presa de sus mentes perversas o sus intenciones malvadas...
Que gustazo pasearte por tus letras...
Aunque no deje mi huella o tarde unos dias, ya me disculparás... con tanto cambio de localidad estoy más que desubicada, presa del tiempo y de las circunstancias...intentando reorganizarme cada vez, no me dan tiempo ni para montar mi campamento...jejeje
Pero aqui sigo, a ratitos desde un rinconcito de mi casa, para poder venir a visitaros y haceros un guiñito...
Besitos mediterráneos... desde las tierras frias gironenses.
Lo más cercano a la realidad es que el blog me ha sacado a mí de su manga… muchas gracias por elogiar el diseño; es algo, como dice en un comentario anterior, que disfruté mucho de hacer. Me siento un niño cuando meto mano entre dibujos y efectos buscando algún tipo de estética… ahí sí que voy a los tropiezos (y no como un tropezario).
SuprimirEs muy cierto eso de las apariencias, porque con tanto tiempo de "parecer" hasta las apariencias se nos han hecho aparentes, todo es una presunción de alguna otra cosa (y conste que eso me suena bastante paranoico); no sólo hay lobos con piel de cordero, también he visto corderos aullando a la luna.
Desde ya, profundamente agradecido por tu visita. De por sí no es fácil encontrar el tiempo (tanto cuantitativamente como cualitativamente) para conectarse con los textos de otra persona. Si a eso le sumamos tu situación laboral que te hace viajar tan de improviso, realmente no hay nada que disculpar. Por el contrario sólo gratitud.
Besos desde la Patagonia argentina hacia la tierra gironesa, esta tierra también es fría. Pero en invierno, ahora no ;-)
caperusita nunca me convenció
ResponderSuprimirque buen giro le das a la idea
Felicitaciones
precioso gesto me has regalado
muchas gracias
desde Chile un abrazo
Y al leñador si lo convenció -según parece leyendo los comentarios-.
SuprimirMuchas gracias por visitar el reino; gracias por agradecer, el gesto mío no fue más que una respuesta a un conmovedor poema sobre las tormentas y las controversias epidérmicas.
Un fuerte abrazo, nos estamos comentando.
Juan
ResponderSuprimirVengo a darte las gracias, por tus bellos comentarios en mi blog...
Besitos en el alma
Scarlet2807
Por nada, la belleza natural atrae a otras bellezas; aunque en este caso atraes a un pertinaz intento de/
SuprimirBesos para vos, nos vemos.
je, veo que andamos en sincro con los cuentos clásicos, gran aggiornamiento amigo!
ResponderSuprimirAh, el primer relato sobre el ojo, me crispó.
Creo q el nuevo formato te sienta a gusto.
Abrazo!
Si, la verdad que estoy muy a gusto con el nuevo formato; me da mucho más de lo que me quita, si es que me quita algo.
SuprimirNo me atrevería a ponerme en sincronía de un texto tan maravilloso; de metáfora sutil que va ocupando al lector párrafo tras párrafo, me encantó ese cuento tuyo. Sin saberlo (quizás) los padres nos lanzan al bosque -y a ellos también-.
Abrazo!
Nos estamos comentando.
No me voy a extender. Simplemente decir, constatar lo que ya sabía. No sólo es importante lo que se dice, es tan o más importante el cómo. Y tú lo bordas. Me lo quedo en mi antología personal de mesita.
ResponderSuprimirFelicidades por el nuevo giro en el blog, por la entrada de cabecera y porque sí, porque te lo mereces. Un genio.
Abrazos
¿Y cómo vas a hacer para no extenderte?, si con tanta generosidad la luz se extiende sobre el reino.
SuprimirSin muchas palabras, emocionado; un fuerte abrazo de la Patagonia Cesc, gracias.
A mí me sigue fascinando tu lenguaje convulso, la virulencia de tus metáforas, la expresividad de esas frases feroces. No es Caperucita, es todo. De verdad, Juan, que en breve o en largo y en Frutilla o en Tuerto me admira la fuerza descomunal de lo que creas.
ResponderSuprimirUn sincero aplauso.
Bueno, uno de los instrumentos musicales que más me conmueve es la guitarra eléctrica; así que la palabra "fuerza" se recibe como un bonito regalo.
SuprimirUn enorme abrazo, y además de mucho cariño te mando dos besos: uno por ese descomunal micro titulado "Epifanía", y otro para que consigas salir airosa de ese vaso de agua tuyo.
Escribes como te da la gana. ¿Hay mayor libertad que esa? Y llegas con ese lenguaje dislocado y bello. Me encantó esta fiera niña.
ResponderSuprimirAbrazos pareados.
Bello intentó, escribir como bailando, como zapando sobre la hoja. Más allá de los resultados finales hay pocas cosas más hermosas que eso.
SuprimirSi, es encantadora y peligrosa. Como toda fiebre obligada al silencio.
Fuerte abrazo de a pares.
Esa remozada versión calza mucho más, especialmente cuando se ve el cuento original con ojos menos inocentes.
ResponderSuprimirun abrazo.
Y también a veces no hay cosa más inocente que intentar desarmar la inocencia prestada,
Suprimirmuchas gracias por el comentario, por la visita,
un fuerte abrazo.
no me resulta raro, porque Caperucita es una potra de aquellas que no hace más que provocar al lobo.
ResponderSuprimirLo obliga a jugar su juego y él, pobre infeliz, olvidó por un momento, que ella esmujer y él un simple mortal que encima, genéticamente es masculino
un beso mi querido JuanC
me encantó!
buenísima la entrada, texto de comienzo, historia identificatoria del blog (ni sé cómo llamarla). Juega entre lo espeluznante y lo bizarro, muy tuyo
Y si; por lo general el hombre está destinado a colgarse los hilos debajo de los brazos (y encima poner su mejor cara de titiritero),,, pobres lobos siempre comiendo abuelas, suegras, amigas (migas), ;-)
SuprimirUn fuerte abrazo; espeluznante y bizarro. Sí, me lo han dicho otras veces.
Nos vemos mi querida Laura.
Podrá no gustar, aunque me extraña, pero no se podrá decir que dejas indiferencia.
ResponderSuprimirEsas niñas devoran lobos, tigres y leones-reyes.
Abrazos.
Escapar a la indiferencia, para alguien que sueña con robarse los sueños mientras sueña, es mucho más de lo que espera,
SuprimirAbrazos; si, si, esas niñas son apetito.
A partir de hoy las nuevas generaciones tendrán un nuevo cuento sobre su mesita de luz. Y cada noche en cada casa, podrán escucharse los infaltables: "-Mamá, papá... cuéntenme el cuento de "El dulce y los extraños"- el cual será leído con fascinación hasta que los niños -arropados hasta la nariz- se entreguen al sueño.
ResponderSuprimirSi nosotros crecimos entre brujas malas que metían al horno a Hansel y al Gretel, o que envenenaban con su manzana a la pobre Cenicienta o mandaban a arrancarle el corazón ¡Y aquí estamos! Veremos qué efecto psicológico producirán estos nuevos cuentos...
Una GRAN versión, Juan!!!!!
P.D. Y Diana dijo: ¡Qué imaginación más grande tienes...! ¡Para impresionarte mejor...! (dijo Ojeda)
Si bien me da mucha ternura la imagen de los niños leyendo el cuento arropados con sus padres no quisiera saber las cosas que van a soñar luego ;-)
SuprimirMuchas gracias por tener tan buena visión (dulce optimismo) sobre el posible derrotero del cuento publicado y para niños...
Un gran abrazo, Diana.
Pd: Regresó Ojeda, a ese si que lo sacaron de la panza de lobo, jajaja.
Gracias por tanto, besos.
Ya sabía yo que, a la definitiva, Caperucita iba a salir por peteneras. Ahora se nos convierte en feroz y, en poco, se nos come al leñador. O peor, lo mete en la cama con su abuelita.
ResponderSuprimirBesicos Juan!! Ojeda, un abrazo!
Si, yo no sé porque un ser humano sólo en un bosque ya es asunto de sospecha; y el leñador, una pobre persona que se dedica a matar árboles,,, luego andan diciendo que la indecencia es de los lobos... ;-)
SuprimirBesos Merche, siempre es un gusto verte por acá.
Oh sí, me gustó mucho el final. Niñas feroces, cada vez más... y menos caperucitas. Eso me gusta más que la típica y victimista historia. Y la canción... ufff muy disfrutable junto al texto
ResponderSuprimirVine por tus comments (siempre es genial leerte) y no sabía que ya regresaste, aún con nuevo rostro del blog. No encontré el post en que te dejé un comment para ver qué respondiste. No sé si leíste el cuento que te dejé? ojalá que sí
Saludos
Claro, es natural que no lo encuentres puesto que ya estaba decidido borrar esa entrada; exactamente lo que te respondí es esto:
Suprimir"Espectacular el cuento, me gustó mucho. No conocía a ese escritor... igualmente el caso de Tiberio no tiene mucho que ver con el mio; creo que a mí me ocurrió un esperable (pero sólo ahora intolerable) desfasaje con el medio usado para expresarme,
Gracias por compartir la belleza.
Un gigantesco abrazo, muchas gracias por el mensaje.
Nos estamos comentando. Pronto".
Así que si leí el cuento afortunadamente para mí. Con respecto a las Caperucitas coincido en que no hay peor versión de cualquier historia que aquella centrada en algún tipo de victimización.
Abrazo, hasta luego.
Ehhh!! me alegra mucho que hayas leido el cuento. Pablo Palacio es un escritor que había nacido en la misma ciudad que nació mi mamá, y yo lo descubrí hasta hace no mucho. Y siempre estoy tratando de que la gente lo lea jaja, compartir la belleza. Eso mismo. Me alegra que te haya gustado.
SuprimirCoincido con lo de la victimización, después de todo, algún rato, la víctima puede ser victimaria además. Y todo es un círculo, como muchas cosas en la vida.
Nos comentamos :)
Abrazo
Cómo ha cambiado el cuento... El lobo y la Caperucita feroz... No siempre todo es lo que a primera vista puede parecer, sobre todo cuando los instintos animales se desatan, se cruzan y entrecruzan, en una entrega, en un poseer, en un héroe que salva. Tres personajes devorados por sus propias pasiones.
ResponderSuprimirRealmente original, Juan. Te felicito. Y mucho.
Un besito.
Se han invertido un poco los roles quizás. De todas formas los antónimos son dos primos espalda contra espalda.
SuprimirMe gustaron las imagenes que sugerís para este particular trío; ahora me quedé pensando si no son en verdad tres personajes devorados por sus pareceres.
Gracias por la luz (mucha).
Besos hasta el norte.
Vuelvo a darte las gracias por tus bellos comentarios y decirte que los adoro!...
ResponderSuprimirBesitos en el alma
Scarlet2807
jajajajjajajajajaj te releeeeeeeoooo jajajjajajajaj vayaaa caparucita!!Por donde nos sale la caparucita dulce y tierna!Genial juan, logras despirtame, cabrearme, enfadarme jajajajajajajaj pero al final,logro enterderlo!!!!!!Milllllll besitosssssss o dos millllllllllllll
ResponderSuprimirPaso para hacerte una visita y leerte(echo ésto)solo decir que me parecen amenas y gratificantes tus letras,todo un placer leerte.
ResponderSuprimirSaludos.
Muchísimas gracias por la apreciación; ya no me anoté para un cafecito por allí. En cuanto publiques me doy una vuelta seguramente,
SuprimirUn abrazo; perdón por la demora en responder.
Que bueno, ¡otro sitio que destaca de la común mediocridad! Muy creativo. Te felicito. Llego desde la recomendación en otro blog que visité, que bien hace en anunciarte. Me quedo.
ResponderSuprimirTe invito a conocer mis blogs.
Va un abrazo desde Ciudad de Buenos Aires
Se agradece el destaque tan beneficioso para este intento. Ahí me apunte en uno de tus hogares.
SuprimirNos estamos comentando. Un fuerte abrazo desde Bariloche.
Como no tienes nada nuevo me he venido hasta aquí, a leer este bello cuento que ha quedado genial.
ResponderSuprimirUn beso.
Amigo, creo que hay caperucitas y caperucitos... todos somos en un momento determinado ángeles o diablos...todo depende de las circunstancias del momento.
ResponderSuprimirBello escrito...que camufla bien un pecado...Eva y Adán con la manzana...Es que todo lo bueno o malo gira al rededor del sexo?
Muchas gracias por el comentario que dejaste en mi poema Tu nombre. Te invito a leer un lindo poemita escrito por Beatriz Salas...está en mi blog Ediciones Dulcineas, gracias
un abrazo
Perversita tu «Roja», Juan. Ya se lo ha visto de miles de formas a este personaje, pero vos le diste un matiz más que original. Muy bueno.
ResponderSuprimirSaludos.
De muchas bestias se componen las víctimas y más de un llanto recorre el gruñido de los lobos.
SuprimirMuchas gracias.
Abrazo.